top of page

Cómo elaborar compost en casa (aunque vivas en ciudad)

  • hace 6 días
  • 2 Min. de lectura

Hacer compost es uno de los gestos más sencillos y poderosos para reducir residuos y mejorar la fertilidad del suelo. En un contexto de crisis climática, pérdida de fertilidad y dependencia de insumos externos, aprender a cerrar ciclos en casa es una herramienta práctica y transformadora.


¿Qué es el compost?

El compost es el resultado de la descomposición controlada de materia orgánica (restos de comida y jardín) gracias a microorganismos, hongos y pequeños invertebrados. El resultado es un abono oscuro, esponjoso y con olor a tierra de bosque.

Es, literalmente, devolverle al suelo lo que salió de él.


¿Qué puedes compostar?

✅ Materiales “verdes” (ricos en nitrógeno)

  • Restos de frutas y verduras

  • Posos de café e infusiones

  • Cáscaras de huevo trituradas

  • Restos de poda fresca

  • Césped recién cortado


✅ Materiales “marrones” (ricos en carbono)

  • Hojas secas

  • Cartón sin tintas ni plásticos

  • Papel sin blanquear

  • Serrín natural (sin tratar)

  • Ramitas trituradas


❌ Evita añadir:

  • Carne o pescado

  • Lácteos

  • Aceites y grasas

  • Excrementos de mascotas

  • Plantas enfermas


La clave: equilibrio entre verdes y marrones

Una buena referencia es 2 partes de marrón por 1 de verde.

  • Demasiado verde → mal olor y exceso de humedad.

  • Demasiado marrón → descomposición lenta.


El compost necesita:

  • Oxígeno → remueve cada 1-2 semanas.

  • Humedad → debe estar como una esponja escurrida.

  • Tiempo → entre 2 y 6 meses según clima y cuidados.


¿Dónde hacerlo?

En jardín o terreno

  • Directamente en el suelo (montón protegido).

  • En compostera de madera o plástico reciclado.


En piso o terraza

  • Compostera pequeña cerrada.

  • Sistema de vermicompostaje (con lombriz roja californiana).

  • Bokashi (fermentación anaeróbica en cubo cerrado).

Incluso en ciudad es posible reducir gran parte de los residuos orgánicos.


¿Cómo saber si está listo?

El compost maduro:

  • Es oscuro y homogéneo.

  • No huele mal (olor a bosque húmedo).

  • No se distinguen los restos originales.

Si todavía reconoces trozos grandes, necesita más tiempo.


¿Por qué es tan importante?

  • Reduce hasta un 40% de la basura doméstica.

  • Evita emisiones de metano en vertederos.

  • Mejora la estructura del suelo.

  • Aumenta la retención de agua.

  • Reduce la dependencia de fertilizantes industriales.


En un escenario de escasez de recursos, la fertilidad del suelo será un bien estratégico. Saber producir tu propio abono es una forma directa de resiliencia.

 
 
 

Comentarios


bottom of page